Casilla 1. Iglesia - Estado: X
Pues sí, ahora que estamos en periodo de rendir cuentas a Hacienda por nuestros pecados (o viceversa, a algunos les devuelve Hacienda), es tiempo de reflexionar sobre la casilla de la aportación a la Iglesia en el IRPF.
En contra de lo que muchos medios dicen, y de lo que el gobierno pregona, la Iglesia realiza una ingente labor social. No es solo Cáritas. No es solo las iglesias y catedrales que pueden visitarse y que se mantienen “por la gorra”. No. Es el día a día en las parroquias. Es el que puedes acudir a ellas en cuanto tienes un problema. Es que en las mismas iglesias tienen cursos sobre cómo educar a tus hijos mejor (y no sólo de forma católica). Es que, a pesar de lo que se pueda decir de que los sermones son “un rollo”, los curas son buena gente y ayudan.
Hay más. Son aquellos conventos en mitad de los pueblos, de lo que antes se llamaba la España profunda, en los que se atiende a personas sin recursos, sin posibilidades. Es la labor de las monjas en residencias y hospitales, sean “oblatas” o de cualquier otra orden. Es la labor de los sacerdotes en esos mismos pueblos. ¿Que hay ovejas negras? En el PSOE también: está lleno. Y en el PP hay algunas.
Pero hay más aún. Son los colegios concertados, aquellos a los que hasta los ateos o los musulmanes llevan a sus hijos por que tienen mejor calidad educativa que otros. ¿Alguien se ha preguntado qué sería de la educación en España sin estos colegios? Francamente, habría un déficit de plazas de enseñanza que tendría que ser cubierto a golpe de presupuesto. Y de impuestos.
La labor de la Iglesia es enorme. Y si hubiese que imputarlo a los presupuestos estatales habría un déficit galopante. Y si no existiese, habría muchos más pobres, sin hogar, y no sólo los que se ven por las calles; hay muchos pobres que comen en casa, una casa que pagan. una comida que comen, por que la Iglesia, los sacerdotes, les han ayudado a encontrar trabajo. Y sé de lo que hablo.
Así es que, en este ejercicio fiscal, como en todos, Iglesia - Estado: X. ¡A marcar la casilla de contribución a la Iglesia!

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