Sobre la libertad de expresión

Hemos asistido estos días al juicio de Telma Ortiz contra un gran número de medios de comunicación. Y entra en esfera la discusión entre lo público y lo privado. La discusión sobre hasta qué punto los medios de comunicación pueden hacer o entrar o entrometerse en la vida de los demás.

Mi primer pensamiento al respecto es que los medios de comunicación, hablo de la llamada prensa rosa en España, carecen, en general, de un mínimo de respeto sobre los personajes. Las imágenes que vemos en la televisión muchas veces de periodistillas poniendo el micrófono a personajes en cualquier situación, persiguiéndolos, esperándolos a la puerta de casa en la mayoría de las ocasiones son, francamente, casi vomitivas. Personalmente siento vergüenza viendo a los periodistas realizando tales proezas. Cierto es, o así lo quiero creer, que hay personajes que viven de esto. Es el argumento de estos sermoneros nocturnos de los fines de semana. Pero a veces los extremos a los que se llegan son demasiado extremos.

No obstante, también creo que los límites de las personas comienzan donde están los límites de los demás. Y, así, me parece absurda la petición de Telma Ortiz de silenciar a los medios de comunicación. No entraré aquí en si es un personaje público o privado, o si puede o no haber obtenido supuestos favores derivados de su condición de “hermanísima” de nuestra amada (¿?) Princesa de Asturias. Hablo, simplemente, de lo que se comenta como “petición de censura” previa. Mire usted, si realmente tiene problemas con medios, o con periodistas, acuda al juez con los hechos. Pero no pretenda imponer la censura previa. Si es que es esto lo que quiere.

Si lo que quiere es que no la persigan, pues… lo siento. Es usted, o tiene usted la desgracia de ser la hermana de nuestra Princesa de Asturias. Y esto es un hecho. Unos llevan bien la condición de cercanía a la familia real. Otros no. Pero los hechos son los hechos. Y hay que capearlos como se pueda. Sé que usted no lo ha elegido. Pero le ha tocado. Y se vive con ello. Se debe vivir con ello.

 

~ por gerenton en 16 Mayo 2008.

Una respuesta to “Sobre la libertad de expresión”

  1. Telma Ortiz

    La decisión de la Juez es correcta, está mal planteada la denuncia y no puede ir contra la libertad de expresión negandoselo a los imputados y por defecto autorizandolo a los no demandados. Creo que esta Sra. ha sido mal aconsejada ó ha tomado una decisión equivocada. Si entiende que sufre acoso, debe ir contra la persona o Sociedad que le acosa, no contra todos. Cuando el Fiscal no quiso pronunciarse, estaba clara la sentencia. Tendrá que preocuparse de que los demandados, no la demanden a ella ahora.

    Carlos Menéndez
    http://www.creditomagazine.es

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