Una nota sobre Nimzowitsch

Aaron Nimzowitsch fue un ajedrecista que revolucionó su tiempo. Cuando todo era ajedrez continuista, basado en las enseñanzas de Tarrasch, con Alekhine (¡magnífico!), Capablanca (el cubano niño prodigio y gentleman), y también Don Emmanuel Lasker, apareció Nimzowitsch y propuso un nuevo paradigma del ajedrez.

Nimzowitsch fue el percursor del juego cerrado, del bloqueo (sobre todo), de la detección de debilidades en las posiciones; protector, en cierta medida, del juego del caballo; y creador de algunas aperturas, tanto semiabiertas (la defensa Nimzowitsch), como cerradas (la llamada Nimzo-india). Jugaba siempre intentando acorralar posicionalmente a su enemigo, buscando bloqueos en vez de intercambios de piezas.

Publicó libros que sentaron la base del juego moderno: Mi sistema, y La práctica de mi sistema, que he leído y del que he sacado ideas y conceptos aplicables a muchas situaciones. Al final de su vida, Nimzowitsch, como otros genios, sufría de locura, bramando contra los oponentes por que estos le querían matar.

Nimzowitsch, pues, es una figura clave en la evolución del ajedrez. Muchas partidas memorables, entre las que puede comentarse Sämisch - Nimzowitsch, en 1.923, en Copenhage, que se considera como el ejemplo del bloqueo y el zugzwang.

Mi homenaje a Nimzowitsch, de cuyos libros y partidas aprendí mucho.

~ por gerenton en 3 Mayo 2008.

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